La Rosa Náutica tiene tanta historia y recomendaciones y pompa que ya es casi una leyenda flotando en el mar. Por eso llegué con gran expectativa, esperando una explosión de sabores que no hubiese probado antes.
Pero como toda gran expectativa, cuando no se satisface queda un poco de desencanto. Y así me pasó con esta rosa de mar, no porque fuese mala, ya que no lo es, sino porque esperé más de lo que hubo. 
Empecemos. El clásico pisco sour y la algarrobina son justos, y de entre los dos me quedo con el que usa el fruto del algarrobo.
La entrada fue un pastel de verduras simple, acompañado con una ensalada verde. Nada que mi mamá no pueda hacer igual, o mejor, en casa.

El segundo si fue superior. La carne estaba deliciosamente sazonada y cocida en su punto justo. Suave, acompañada por zanahorias, zapallito italiano y reposando sobre un colchón de papas. Deliciosa.

De postre un tiramisú, que me quedó algo chico:(, pero estuvo muy bueno. Son pocos los lugares donde lo saben preparar bien, sin exagerar en el licor, y este es uno de ellos.

Balance final: El lugar es muy lindo, han cuidado la decoración hasta en el más mínimo detalle, desde las lámparas hasta el caminito de la entrada, pero la comida no me sorprendió porque le faltó creatividad.
Sin embargo, no quiero ser injusta con este lugar, ya que no he probado más de tres platos. Le daré otra oportunidad y volveré para degustar sus preparaciones marinas, con la misma ilusión de antes y espero mejor suerte.
La Rosa Náutica está en:
Espigón 4 Circuito de Playas, Miraflores
Teléfonos: 445-0149 447-0057 447-5450
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