La Santitos fue durante cinco años mi lugar favorito para los almuerzos de domingo. Algunas veces me atendieron bien, otras el negro lindo fue ingrato y olvidadizo, y aunque les trajo sus platos a todos mis amigos, dejó para el final su aviso: “señorita, ya se acabaron las uñas de cangrejo. No le podremos traer ese plato”
Pero los pasajes malos se quedarán solo como anécdota y el sabor de su comida siempre será grato en la memoria de mi paladar.
Esta picantería piurana ha sabido recrear, en medio de la ciudad, los locales tradicionales de las zonas aledañas. Las paredes están bañadas en barro, los cuadros recogen pasajes de canciones o dichos populares con bastante gracia y las meseras visten la ropa típica del norte. Falda larga con pliegues y blusa blanca con bobos.
Al llegar te reciben con el cariñito (así decimos en Perú a un piqueo de cortesía). Un plato de chifles (finas hojuelas de plátano frito) y canchita. Y mientras los picas haces tu pedido.
Quizá más del 50% de veces que he ido pedí el piqueo santitos, una ronda con lo mejor de la comida típica de Piura: majado de yuca, seco chavelo, carne aliñada, chicharron y chifles. Una delicia para compartir al menos entre dos.
Eso sí, pida lo que pida que venga presidido por tamalitos verdes. A dos soles cada uno (menos de US$ 1) es una delicia que ya quisiera encontrar similar en Lima.
Los ceviches aquí también son buenos, mis amigos siempre los pidieron. El tacu tacu de mariscos tampoco tiene pierde, es un contundente plato que luego le reclamará hacer una siesta.
Y tras casi siete meses desde la última vez que comí ahí (recuerdo claramente que fue un tacu tacu de mariscos y piqué de la parihuela, arroz con mariscos, pescado frito y ceviche de mis compañeros de mesa) le prometo volver, para almorzar entre esas paredes color barro que tantas conversaciones y risas guardan.
En el video que grabamos con mis amigas Eliana y Anita podrán conocer un poco más de este rincón piurano.

La Santitos está en:
Calle Libertad 1014, Centro de Piura
Teléfono: 33-2380