Sep
10
2006
Gracias a un comentario dejado en el post sobre los piscos en el Hotel Maury, decidimos ir a pobrar también la comida. El día martes 05 (fecha importante) a la 1 p.m. nos encontramos en el Centro de Lima y caminamos hacia el Maury, al llegar, el mozo nos dio como alternativa almorzar en el bar en lugar de hacerlo en el restaurante “Salón de los Espejos”. Decidimos irnos al bar, ya que el ambiente es menos formal y recomendable si eres de aquellos que no se llevan bien con los ternos.
El mozo nos recomendó un Lomo Saltado Maury, y para variar pedí un Tacu Tacu con “su sábana”. Mientras tanto, como no podía ser de otra manera, comenzamos con dos pisco sour. La comida no tardó mucho, y la atención bastante proactiva. Unas cuantas historias sobre los personajes que los han visitado hicieron la espera menos corta, y es que Don Eloi Cuadros lleva trabajando ahi más de 40 años. Mientras lo escuchas, es posible percibir en su rostro un breve viaje en el tiempo como anhelado, recordando o simplemente con la intención de narrar con detalle aquellos episodios.
El lomo saltado Maury de lo mejor, un plato personal de “dos plazas”, la disposición del arroz, carne y corte de papas, no molestaron mi vista. La temperatura lista para alguien hambriento y con un pisco sour ya puesto. La cantidad de jugo producto de la carne parecía respetar el espacio del arroz (son nada recomendables aquellos lugares en donde te sirven el jugo del plato encima del arroz o por último, éste llega convertido en una especie de arroz con leche).
Por otro lado, el tacu tacu, suficiente para dos, tenía un sabor distinto y justamente bueno, no más. Entre los dos, me quedo con el Lomo Saltado.
El Restaurante y Bar “Maury” queda en:
Jr.Carabaya 399, Lima
Telf.428-8188
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Sep
07
2006
Y si son los del de Urubamba mejor aún.
Este pueblo del valle sagrado de los incas, cada vez más poblado por curiosos que dicen haber sentido la energía del lugar, tiene la dicha de conservar su maravillosa fruta y a las paisanas que las licuan para hacer saludables jugos que me encantan a la hora del desayuno.
Los precios son casi simbólicos: un combinado cuesta 1.50, el de papaya o de zanahoria 2 soles, si es de naranja 2.50, de piña o de plátano con leche 3 y el especial, vale 8.
Cuando vayan encontrarán una fila de puestos con señoras armadas con su licuadora, cuchillo, colador, jarras de plástico y vasos de vidrio, listas para hacer el juguito. Mi preferida es la señora de la foto.

Ella es una de las primeras al ingresar al mercado. Para acompañar sus jugos recomiendo comprar antes unos pancitos de trigo en las panaderías cercanas a la plaza (las mejores tienen su propio horno) y luego un poco de queso paria en el mismo mercado. Eso si, hay que ir sin haber tenido un entierro bajo previo, sino no podrán acabar los jugos, que en realidad son una jarra que alcanzará para al menos dos vasos al tope.
Ahora los dejo con un mapa artesanal de cómo llegar al mercado desde la plaza de armas, aunque seguro no tendrán ningún problema en ubicarlo, cualquier lugareño les dará el dato.

Y con este curioso cenicero que encontré en la casa de mi abuela en Urubamba. Un simpático artículo que me recuerda los días en que ese lugar no tuvo la invasión de mototaxis y cabinas de Internet que tiene ahora. Que era más limpio y ordenado, con menos gringos y más incas, con el mejor carnaval y las mostacillas más bonitas. Cuando aún podía haber sido considerado sagrado y no habían mísiticos pasajeros rondando por moda.

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Sep
05
2006
El Ajicito está ubicado en la nueva zona residencial de Piura. Este apacible lugar se anima con las presentaciones en vivo de criollos trovadores que por unas monedas se vuelven rocolas humanas capaces de cantar el tema que prefieras. Desde el rosal viviente hasta algún tondero.
La atención es un poco lenta, más aun los fines de semana a la hora del almuezo, cuando el sitio se llena al tope.
Los precios oscilan entre los 10 y 20 soles por plato y las porciones no son como para compartir, mas bien traen la cantidad justa como para una persona.
Para ver un poco más del Ajicito los dejo con este video, donde mis amigas, que también son cucharas bravas, les mostrarán el local y su plato estrella, la ronda criolla.

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Sep
02
2006
Ya son varios los bares y restaurantes peruanos que han incluido en su carta nuevas variedades del tradicional pisco sour. En un inicio innovaron reemplazando el limón por otros cítricos como el camu camu y la maracuyá, hasta ahí todo bien. Sin embargo ahora me entero, vía Mucho gusto Perú, que en Chilis han llegado a incorporar incluso la lúcuma y el mango.
La idea me da curiosidad, quizá el de mango salga bien, pero con la lúcuma tengo mis dudas (a Gastón no le quedó bien la cremolada de lúcuma en Pasquale). En cuanto lo pruebe les cuento.